|
En la elección del 7 de julio de 1963 la fórmula Arturo Umberto Illia-Carlos Humberto Perette se impuso con el 25,15% de los votos. La Unión Cívica Radical del Pueblo, el radicalismo tradicional liderado por Ricardo Balbín, restauraba la democracia habiendo ganado en los distritos de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Chubut, Entre Ríos, Formosa, La Rioja, Misiones, Río Negro, Santa Cruz, Santa Fe y Santiago del Estero. La UCRI se impuso en Corrientes, Jujuy, La Pampa y Tucumán. El partido Conservador en el Chaco, el Demócrata en Mendoza, el Movimiento Popular Neuquino en Neuquén, el Movimiento Federal Democrático en Salta, la UCR Bloquista en San Juan y el Demócrata Liberal en San Luis. Durante la campaña electoral cada partido prometió lo que se reclamaba, el futuro sería el mejor juez para apreciar si las promesas serían cumplidas por el partido triunfante. El ciudadano Arturo Umberto Illia recibió el 12 de octubre el bastón y la banda presidencial en traje de calle; era la primera vez que esto ocurría en nuestro país. Su elenco ministerial fue totalmente radical; algunos de sus integrantes eran destacadísimos conocedores de la función que les tocaba cumplir: Juan Palmero en Interior, Eugenio Blanco en Economía, Miguel Ángel Zavala Ortiz en Relaciones Exteriores y Carlos Alconada Aramburu en Justicia y Educación. Los tres comandantes en jefe continuaron en sus cargos: el general Juan Carlos Onganía en Ejército, el almirante Benigno Varela en Marina y el brigadier Conrado Armanini en Aeronáutica. El ministro de Defensa era Leopoldo Suárez. Según Alain Rouquiè para estos oficiales -se refiere a los que pertenecían a los colorados-, así como para numerosos argentinos de los estratos intermedios, el obrerismo escandaloso de Perón era de naturaleza subversiva. En su antiperonismo visceral había una especie de rechazo socio-étnico, lo que explica las relaciones privilegiadas mantenidas entre los colorados y los Radicales del Pueblo, emanación de la Argentina profunda y temerosa de los pequeños empresarios, los chacareros, los profesionales (agréguese a gran parte de los intelectuales) y los funcionarios públicos. Arturo Illia tenía su equipo de trabajo en el gabinete nacional y un grupo de asesores, dentro de los cuales el mayor peso lo tuvo Germán López, además de Antonio Tróccoli. Si bien estos hombres actuaban con cierta libertad, el verdadero control político lo ejercía Ricardo Balbín, ejemplo del antiperonismo radical, desde el Comité Nacional del Radicalismo del Pueblo. Illia quedó subordinado a los equipos de trabajo controlados por Don Ricardo. Illia era un médico de Córdoba, de Cruz del Eje. Su figura noble y austera acreditaba virtudes cívicas sin dobleces y prestigio moral sin claudicaciones. Pertenecía a la línea Córdoba de los radicales de la intransigencia nacional, cuyo numen inspirador había sido Amadeo Sabattini. El presidente, en su mensaje inaugural, expresó: "iniciamos hoy, con el juramento que acabamos de prestar, una nueva etapa en la ya larga lucha por afianzar definitivamente en la Argentina los principios de la democracia y de la libertad (...); la democracia que la Constitución ha escogido como forma de vida nacional y que resulta maravillosamente enunciada en su Preámbulo y en la Declaración de Derechos, Libertades y Garantías, está muy lejos de haberla realizado a satisfacción (...). La democracia argentina necesita perfeccionamiento; pero que quede bien establecido: perfeccionamiento no es sustitución totalitaria (...). El concepto social de la democracia no es nuevo, ni es sólo nuestro, se nutre en la filosofía social contemporánea. Esta es la hora de la reparación nacional a la que todos tenemos algo que aportar. Esta es la hora de la gran revolución democrática. Esta es la hora de las grandes responsabilidades. Esta es la hora de los grandes renunciamientos en aras del bienestar de la comunidad; quien así no lo entienda está lesionando al país y se está frustrando a sí mismo (...). Todas las fuerzas políticas participan desde hoy, en mayor o menor medida (...) en le gobierno de la cosa pública (...). En este proceso de recuperación y transformación social argentina, el Poder Ejecutivo cumplirá su parte". Las elecciones de legisladores le dieron al gobierno una ajustada mayoría en el Senado. En diputados logró 71 escaños, constituyendo la primera minoría. La UCRI, con 41 diputados, UDELPA, 14, la Democracia Progresista 13, la Democracia Cristiana 7, el Socialismo Argentino 6 y el Democrático 5. Los partidos de Centro, en total, obtuvieron 12 y los partidos provinciales, 10. Esta diversidad de partidos era el resultado del sistema proporcional que se había aplicado en el acto electoral. Enpolítica interior el país vivió, durante los tres años del gobierno de Illia, sin mayores sobresaltos, sin estado de sitio, sin intervenciones federales, sin plan Conintes, el clima del país fue de honestidad administrativa y todo se desarrolló en un ambiente de seguridad y confianza. Las relaciones con la Iglesia Católica se desenvolvieron en un marco cordial, continuando con las conversaciones iniciadas durante el gobierno de Frondizi, tendientes a abandonar el viejo régimen regalista del Patronato, establecido en la Constitución Nacional. En política internacional se produjeron varios desencuentros con Chile, hasta que el 6 de noviembre los cancilleres de los dos países, Zavala Ortiz y Gabirl Valdez suscribieron una declaración conjunta e iniciaron conversaciones con miras a lograr los entendimientos necesarios. Sobre la soberanía de las Malvinas, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 2.065 en diciembre de 1965, por la cual la Argentina podía dialogar por primera vez con el gobierno británico a fin de alcanzar una solución en la cuestión. El programa de gobierno de la Unión Cívica Radical del Pueblo en sus cuatro puntos principales, de tradición liberal y de grandes principios, marcaría las pautas por donde transcurriría el tiempo del Ejecutivo de Illia:
Tal como podemos leer, se intentó usar un lenguaje para todos y, sin embargo, terminó siendo el lenguaje de ninguno. Le faltó ubicación en el tiempo y saber interpretar a la oligarquía a las clases populares. No supo articular un sistema de alianzas: siendo primera minoría en Diputados, las coincidencias le asegurarían un mínimo de tranquilidad política, ya que el 25% de sus votantes no era de ninguna manera garantía de durabilidad. En poítica económica, su ministro Eugenio Blanco ejerció sus funciones con limitaciones, ya que las directivas venían del Poder Ejecutivo y del Consejo Nacional de Desarrollo (CONADE) donde Roque Carranza fue el Secretario Técnico y Bernardo Grinspun su Secretario Ejecutivo. Junto a Alfredo Concepción, formaban el trío más importante en la conducción económica del país. Se caracterizaron en dar un vigoroso impulso inicial a las actividades productivas y reactivar la industria. El costo de vida aumentó el 38,5% en 1962; el 24% en 1963; el 22% en 1964; el 28,6% en 1965 y descendió abruptamente al 6,2% en 1966. El crecimiento de la producción industrial fue del 18,7% en 1964 y del 13,8% en 1965. El aumento del producto bruto alcanzó índices acostumbrados para la economía argentina, con un índice negativo del 2,4% en 1963 pero lográndose un incremento del 10,3% en 1964 y del 9,1% en 1965. La balanza comercial logró un récord favorable en 1963 y continuó hasta los primeros meses de 1966. Eugenio Blanco murió sorpresivamente, y Balbín impuso en su reemplazo a un político, no a un economista, Juan Carlos Pugliese. Illia, que había sido diputado nacional y vicegobernador de su provincia, se encontró con una burguesía urbana insertada en la línea dura del liberalismo argentino, inclinada a colocar al país en el marco de la división internacional del trabajo, dentro de una economía agroexportadora en la que sólo sobrevivirían las industrias que no debían ser subsidiadas. Tampoco los industriales estaban satisfechos con la política trazada y desconfiaban del uso que se hacía de las leyes del mercado. Se criticaba permanentemente en los diferentes medios de comunicación la lentitud con que trabajaba el gobierno, llegándose a caracterizar al presidente con el apodo de "tortuga". El 15 de noviembre se anunció la anulación de los contratos petroleros suscriptos por YPF con trece compañías extranjeras desde el 1 de mayo de 1958, en el gobierno de Frondizi. Esta medida le costó al país unos 200 millones de dólares en indemnizaciones. Los Estados Unidos reaccionaron enviando a un delegado especial del presidente John F. Kennedy, Averell Harriman. Illia explicó durante dos días la razón de la medida y el propio Kennedy se expresó ante los periodistas aclarando que "es un acto de soberanía económica ejercida por el gobierno argentino y si éste reembolsa la justa inversión el asunto está terminado". Kennedy partió poco después para Dallas donde lo esperaba el complot para asesinarlo. Alsogaray, en 1965, en una carta pública dirigida a Illia en 1965, le advertía que la política adoptada sobre el petróleo redundaría en una actitud negativa con los organismos internacionales y los grandes capitales. Disminuyó la producción de petróleo y la tranquilidad del autoabastecimiento. Comenzaría una campaña ideológica utilizando en este gigantesco plan todos los medios para ir formando opinión negativa respecto al gobierno radical; en ella fueron los principales protagonistas sectores de las Fuerzas Armadas, fundamentalmente del Ejército, e importantes grupos del sindicalismo argentino. La CGT resolvió pasar a la ofensiva lanzando un Plan de Lucha. Dentro de ella existían tres tendencias: la de Augusto Timoteo Vandor, líder metalúrgico, y promotor del "peronismo sin Perón"; la de José Alonso, textil, y la de Andrés Framini, el más duro de la resistencia del peronismo gremial. El 4 de diciembre, José Alonso entrevistó al primer magistrado, entregándole un petitorio de quince puntos; entre ellos: ajuste de sueldos y salarios de acuerdo con el costo de vida; reactivación económica; ruptura con el Fondo Monetario Internacional; participación activa de los trabajadores en la administración de las empresas estatales y la eliminación de la desocupación y el desempleo. El día 5 se declaró la primera huelga general; su desarrollo fue ordenado, sin desbordes. El 21 de mayo de 1964, unas ochocientas fábricas del Gran Buenos Aires fueron ocupadas, posteriormente se realizaron otros seis paros llegando a tener la CGT bajo su control, 11.000 establecimientos en todo el país. La Unión Industrial Argentina, a pesar de que los paros se realizaron sobre todo en la industria, hizo pública su opinión diciendo que las relaciones con sus trabajadores nunca habían sido mejores que en ese momento. La ley de medicamentos 16.463 fue sancionada el 23 de julio de 1964 y se refería a contratos de drogas y productos utilizados en medicina humana. Por esta ley se creaba el Instituto de Farmacología y Normalización de drogas y medicamentos. La otra ley sobre el tema, la de Abastecimiento de drogas y productos utilizados en medicina humana, 16.462, pese a tener un número menor, fue promulgada el 4 de agosto. Ambos proyectos fueron fuertemente criticados por las Cámaras farmacéuticas y diferentes laboratorios. Así como hubo presiones en contra, también se contó con apoyos de colegios médicos y de agrupaciones de farmacéuticos. En agosto de 1964 se agitó más el ambiente cuando un cable de Madrid anunció el regreso de Perón. El 1 de diciembre se confirmó que Juan Domingo Perón regresaba en avión acompañado por Delia Degliuomini de Parodi, Augusto Vandor, Jorge Antonio y Andrés Framini. Llegó a Brasil y no pudo partir a Buenos Aires. ELECCIÓN DE LEGISLADORES El 20 de noviembre de 1964 el Gobierno Nacional convocó a elecciones para la renovación parcial de la Cámara de Diputados, fijándose el 14 de marzo de 1965 en los distrituos que hubiera lugar y aplicándose el sistema de representación proporcional D´Hont. Sib ien algunas provincias desde el 21 de febrero llevaron a cabo el acto comicial, los resultados finales evidenciaban la mayoría de los votos en dos partidos: la Unión Cívica Radical del Pueblo y la Unión Popular (peronista). La UCRP obtuvo 2.600.000 votos y la UP 248.000 sufragios más. El MID (Movimiento de Integración y Desarrollo, léase de apoyo a Frondizi) fue la tercera fuerza, 587.000 votos; la UCRI de Oscar Alende, 411.000; la Democracia Progresista, 288.000; la Democracia Cristiana 248.000; y otros partidos menos de 200.000 votos. En el Radicalismo del Pueblo se culpabilizó de la derrota a la excesiva posición antiperonista conducida por Ricardo Balbín, que había impedido comprender a la opinión pública que se había ido conformando en esos años. Se agregaban los factores de presión: CGT, grupos industriales y sectores de la Iglesia. Era necesaria una nueva estructura de gobierno que salvara principios perimidos. La orientación dada por el presidente Illia, prudente, celosa en el manejo de la cosa pública, estaba alejada, por lenta, de lo que rápidamente ocurría en el mundo. El gobierno radical quedaba aislado del ritmo de los otros partidos políticos. En esa condición todo fue muy moroso en al Parlamento y las críticas de los opositores demoraban o impedían el tratamiento de los proyectos de ley. En el clima cada vez más enrarecido de un proceso revolucionario en marcha, muy sutilmente manejado, se produjeron dos hechos de gran repercusión. Entre el 8 y el 12 de octubre de 1965, se realizó el VII Congreso de Estudiantes de la Federación Universitaria Argentina (FUA), en Buenos Aires. En el Congreso, a los pedidos específicamente universitarios, se agregó a causa de la situación nacional, el apoyo a los sectores populares en su lucha por mejorar sus condiciones de vida, proponiéndose la nacionalización de la industria, la banca y el comercio, y romper inmediatamente con organismos financieros imperialistas, impulsando la Reforma Agrafia; también se pedía la solidaridad con los pueblos que luchaban por la liberación nacional, comprometiéndose a actuar en forma efectiva. El otro acontecimiento, casi coetáneo, aconteció con la llegada de la esposa de Perón, María Estela Martínez de Perón (Isabelita), acompañada por las 62 Organizaciones de Pie junto a Perón, encabezadas por el sindicalista José Alonso, por el ferroviario Lorenzo Pepe y el representante de Sanidad, Amado Olmos. El objetivo principal era terminar con el "Lobo" Augusto Vandor, metalúrgico, que hacía oídos sordos a las órdenes desde Puerta de Hierro, en Madrid. Vandor tenía buenas relaciones con los militares azules y los desarrollistas y no era ajeno a la preparación de un golpe sindical militar. Vandor fue expulsado de la CGT. Años más tarde, en 1969, este neoperonista sería asesinado. El 23 de noviembre renunció como comandante en jefe del Ejército Juan Carlos Onganía. En el primer momento se creyó que la renuncia era una victoria del gobierno, pero , por el contrario, desde entonces empezó la cuenta regresiva de un golpe de Estado. El hombre más identificado con Onganía, el general Pascual A. Pistarini, lo reemplazó. El 1 de mayo de 1966 en la apertura del año legislativo la sesión logró sólo un quórum ajustado. El bloque peronista no concurrió. La suerte del gobierno radical estaba echada. El domino 29 de mayo el general Pascual A. Pistarini, con motivo del Día del Ejército, en una acto que contaba con la presencia del presidente Illia, expresó: "En un Estado cualquiera no existe libertad cuando no se proporcionan a los hombres las posibilidades mínimas de lograr un destino trascendente, sea porque la ineficacia no provee los instrumentos y las oportunidades necesarias, sea porque la ausencia de autoridad haya abierto el camino de la desintegración (...); no son los hombres ni los intereses de partidos o fracciones los que señalan el rumbo a la institución que la República armó como garantía de su existencia". Además del vacío de poder a que hacía mención el discurso, la institución militar se consideraba a sí misma, en base a la Doctrina de la Seguridad Nacional, como última garantía de orden y por encima de la política de los políticos. EL GOLPE DEL 28 DE JUNIO Se realizaron reuniones de los Altos Mandos. El golpe estaba en marcha. El 27 de junio fue relevado y arrestado el comandante del II cuerpo de Ejército, general Carlos A. Caro, contrario al golpe y por la noche se le informó al presidente del desconocimiento de su autoridad, ordenándole abandonar la Casa de Gobierno. Como Arturo U. Illia se negó a dejar el cargo para que había sido elegido, al día siguiente a las 5:30 de la mañana, el general, el general Julio Alsogaray, acompañado por tres oficiales, se apersonó al presidente y le exigió salir del despacho presidencial; ante la negativa, otra delegación militar acompañada por efectivos del Cuerpo de Guardia de Infantería de la Policía Federal desalojó al presidente y a algunos colaboradores de la Casa Rosada. El día 29 a las 8:55 las Fuerzas Armadas emitieron una proclama: el Manifiesto de la Revolución Argentina. En ella se leía: "La autoridad cuyo fin último es la protección de la libertad, no puede sostenerse sobre una política que acomode a su arbitrio al albedrío de los ciudadanos (...); se refería luego al salario como una estafa y al ahorro una ilusión (...). Todo lo dicho justificaba el acto revolucionario con el único y auténtico fin de salvar la República". La "Junta Revolucionaria" estaba formada por Pascual A. Pistarini (en representación del Ejército), almirante Benigno Varela (de la Armada) y Teodoro Álvarez (de la Aeronáutica). Destituyeron al presidente y al vice, a los gobernadores y vices, disolvieron el Congreso Nacional y las legislaturas provinciales y separaron de sus cargos a los miembros de la Corte Suprema y al Procurador General. Disueltos los partidos políticos, estableció la vigencia del Acta de la Revolución Argentina por encima de la Constitución Nacional. El 29 de junio asumió la Primera Magistratura el general Juan Carlos Onganía, un líder militar que carecía de experiencia política; con él se inició un gobierno autoritario y centralizado. Ningún presidente anterior llegó a tener un poder tan amplio como el que él ejerció. No hubo reacción popular. La Universidad se mostró contraria a la ruptura constitucional y sufrió las consecuencias: la sangrienta Noche de los bastones largos. El poder empresarial esperaba mejores expectativas económicas, los sindicatos procuraron reforzar su poder y la Iglesia, desconcertada, no tenía una posición unánime. HECHOS NOTABLES En agosto de 1963 es devuelto el sable corvo de San Martín, robado en 1962 por organizaciones nacionalistas. El 29 el grupo guerrillero Tacuara asalta el Policlínico Bancario. También en agosto, pero en Inglaterra, en Cheadingston Bucks, se produce el llamado "robo del siglo", asaltan un tren correo y se llevan 2.500.000 libras. El 15 de octubre se autorizan los actos peronistas para el 17. El 22 de noviembre en Dallas (Texas), en una visita oficial, el presidente Kennedy es asesinado mientras recorre la ciudad en un auto abierto. Asume el vicepresidente Lyndon Johnson. El 11 de diciembre se reabren las sesiones del Congreso argentino después de 20 meses de inactividad. Paulo VI será el primer Pontífice que viajará el Día de Reyes a Tierra Santa: Israel y Jordania. 1964. El 27 de enero Francia y China reanudan relaciones diplomáticas. En marzo se descubren varios centros guerrilleros en las provincias. Tacuara ataca con bombas un supermercado y un avión inglés. El 1 de abril cae el presidente de Brasil, Joao Goulart. El 1 de mayo, nos visita el presidente de la República Federal Alemana, Heinrich Luebke. El 4, desastre de un avión correo de la Fuerza Aérea Argentina: cae en Perú, por la densa niebla, y mueren 46 pasajeros. El 27 muere en la India una figura venerable: Pandit J. Nehru, líder de los países No Alineados. El 28 se funda la OLP (Organización para la Liberación Palestina). El 31 de julio se toman las mejores fotografías de la Luna con el Ranger, que transportaba seis cámaras de televisión. El 4 de septiembre Eduardo Frees es elegido Presidente de Chile. El 3 de octubre un héroe de la Resistencia visita la Argentina: el presidente de Francia, Charles De Gaulle, ilustre estadista; en reuniones multitudinarias recibe el entusiasmo y emoción del pueblo argentino. El 14 entregan el Premio Nobel de la Paz a Martin Luther King. El 16 es destituido, en Rusia, Khrushchev; lo suceden Leonid Brezhnev y Alesander Kosigin. El 22 Jean Paul Sartre obtiene el Nobel de literatura; se niega a recibirlo. El 3 de noviembre muere en Bahía Blanca Ezequiel Martínez Estrada, y el 11 Juan de Dios Filiberto, autor del tango Caminito. Diciembre 12 y 13: paro general de la CGT. En fútbol, Independiente es campeón de América y subcampeón del mundo. En 1965 Lyndon Johnson jura como presidente de los Estados Unidos, el 20 de enero, cuatro días después, muere el estadista, Premio Nobel de literatura, Winston Churchill. En febrero siguen las huelgas: porturarias, ferroviarias, telefónicas y fluviales. El 20 de abril muere el político socialista Alfredo L. Palacios. El 5 de mayo se reúnen Illia y David Rockefeller. El 17 de mayo, a raíz de la acción de los Estados Unidos (desembarco de marines en la República Dominicana), el presidente argentino adhiere al principio de no intervención. En marzo camina por el espacio el astronauta soviético Alexei Lenonov, y el 3 de junio lo hace un astronauta norteamericano, Edward White. El 31 de agosto el general Juan Carlos Onganía afirma enérgicamente que la Argentina y el Brasil deben unirse para luchar contra el comunismo. El 5 de septiembre muere el Premio Nobel de la Paz de 1952, Albert Schweitzer. El 3 de noviembre, luctuoso accidente de un avión T48 de la Fuerza Aérea Argentina en Panamá, cae con 69 jóvenes aviadores, casi todos cadetes. El 1 de diciembre navegan en el espacio cosmonautas en naves estadounidenses durante cinco horas y media. El 29, gran apagón en la Capital y Gran Buenos Aires. 1966. El 3 de enero se cumplen 12 días de la huelga de los recolectores de basura. El 19 Indira Gandhi es nombrada primer ministro de la India. El 8 de febrero la bandera argentina ondea en el Polo Sur; el coronel Jorge Leal ha hecho la hazaña expedicionaria. El 1 de marzo Horacio Accavallo obtiene el campeonato mundial al vencer en Tokio a Takayama. El mismo día la estación espacial automática soviética Venus 3 alcanza el planeta Venus. Se llega la Luna con el Luna 9. |